Calle de Extremadura, 4. Cerca de la estación de RENFE.
23008-Jaén.
Teléfono: 953 379 127


Este restaurante lo he visitado en dos ocasiones con unos amigos, y la verdad es que me ha llamado la atención su calidad en los productos y en el trato. El restaurante se encontraba a tope, tanto dentro como fuera, y pudimos reservar en su amplia y bien habilitada terraza. El servicio ha sido esmerado y rápido, y sobre todo paciente y amable.
Me ha
encantado todo lo que hemos pedido y desde hoy se ha convertido para
nosotros en otro referente gastronómico para tener muy en cuenta en las salidas en
Jaén capital. El producto muy bueno, y el precio en consonancia. En la
terraza un poco más caro, lógicamente, pero se está muy a gusto.
No faltaron las tapas de bienvenida de aceitunas de cornezuelo, patatas fritas, arroz en cazuela, realmente sabroso y sin estar pasado, lomo con regañás y queso añejo, qué más se puede pedir de éstas magníficas y generosas "TAPAS".


Continuamos con unas setas Shiitake muy bien hechas, jugosas y limpias de tierra con jamón ibérico. Un estupendo plato, y un kilo de chuletón de vaca que devoramos, pues estaba en su punto perfecto y con un gran sabor.

Depués pedimos dos postres para compartir, eso sí, caseros, que eso dice muchíssimo de un restaurante y su chef, que fueron un arroz con leche, el cual estaba en su punto perfecto de cocción y de dulzor, sin llegar a empalagar.
Y una tarta de queso, generosa porción realmente cremosa y exquisita.

Que más decir, pues que volveremos
sin lugar a dudas y seguiremos probando el resto de su variada carta.
Hay que decir que tener tantos detalles con los comensales y no olvidar ni una sola tapa por consumición, es algo muy de agradecer, y que cada día se cumple menos, en detrimento de un supuesto ahorro de los restauradores, ya que
muchos locales suelen racanear las tapas a la segunda o tercera
consumición, y al fin y al cabo lo que hacen es perder clientes en favor de aquellos con mejor oferta, como este restaurante.


Enhorabuena a sus dueños y
a todo su amable personal, de gran profesionalidad.
Guillermo López Cala